
En 1957 se instala en dependencias del Instituto de Entomología Sanitaria en la avenida Parral 522 de la Capital Federal, integrada a la Dirección de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud Pública. Allí operó el primer Laboratorio dedicado a la Enfermedad de Chagas, organizado por el Dr. JOSE ALBERTO CERISOLA, quien comenzó los primeros cultivos del T. cruzi y la cría de triatominos de las especies T. infestans y Rhodnius prolixus. En esos años, los Dres. CERISOLA y MAURICIO ROSENBAUM, efectuaron las primeras encuestas epidemiológicas en Santiago del Estero (Ojo de Agua), Córdoba (Sebastián El Cano), La Rioja (Capital, Chilecito y Aimogasta), La Pampa (Capital y Gral. Acha), y San Juan, y demostraron la relación existente entre la prevalencia serológica y el desarrollo de cardiopatías, con lo que comenzaron a definir la importancia sanitaria de esta enfermedad.
En 1957 se comprueban dos casos de Enfermedad de Chagas por hemotransfusión en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de Buenos Aires. CERISOLA decide entonces organizar el examen serológico de todos los dadores en ese Hospital. Por ese tiempo, en un baño cedido por el Servicio de Anatomía Patológica del Instituto Carlos G. Malbrán, y transformado en precario laboratorio comenzó a trabajar con los Dres. CERISOLA Y MANUEL ALVAREZ y la Sra. MARIA MENGHETTI, en calidad de ad-honorem, el estudiante de medicina MARIO FATALA CHBEN.
A fines de la década del 50 las autoridades del Ministerio de Salud ya habían reconocido la extensión y trascendencia del problema que significaba la Enfermedad de Chagas. Se formuló un plan de lucha integral en toda el área endémica. El programa piloto de eliminación de la vinchuca se llevó a cabo primero en las Provincias de La Rioja, Chaco y Catamarca. Se revisaron las actividades realizadas y se entregaron las primeras partidas de fondos para los programas de lucha. Desde ese entonces las actividades de lucha contra el vector y las de diagnóstico e investigación-produccion-docencia y tratamiento siguen caminos paralelos. En 1966 se centralizó el PROGRAMA NACIONAL DE LUCHA CONTRA LA ENFERMEDAD DE CHAGAS-MAZZA en virtud de la cual la Nación y las Provincias establecieron convenios de responsabilidad ejecutoria. El SERVICIO NACIONAL DE CHAGAS, concentrado en programas de lucha antivectorial, se trasladó a Córdoba en 1987.
El Laboratorio Sanitario, siempre a cargo de CERISOLA, se trasladó al edificio de la Av. Ing. Huergo 690. En 1962, el flamante médico FATALA CHABEN es contratado por la Dirección de Enfermedades Transmisibles para proseguir se trabajo en el Laboratorio. FATALA CHABEN se encarga de las técnicas de diagnóstico de la Enfermedad de Chagas y de un operativo de ensayo terapéutico de un preparado nitrofuránico contra la misma. Un día de junio de ese año, mientras trabajaba con formas altamente virulentas de T. cruzi, contrae la infección chagásica. El 22 de julio de 1962, a los 26 años, fallece a causa de una miocarditis aguda provocada por el mismo parásito que se había propuesto combatir. Su primer sueldo como laboratorista contratado lo recibe internado en el Hospital Ramos Mejía, dos días antes del desenlace fatal. Un año después, el 16 de julio de 1963, en póstumo homenaje, el Laboratorio Sanitario recibía el nombre "Dr. MARIO FATALA CHABEN", nombre que continúa identificando a nuestro actual Instituto Nacional.